Plan director y restauración por fases en Majadahonda
El proyecto consiste en el desarrollo de un plan director de paisajismo y gestión forestal en una comunidad residencial en Majadahonda, concebido para ejecutarse de forma progresiva en el tiempo.
Tras el impacto de la tormenta Filomena, la intervención parte de una estrategia global que organiza las actuaciones según prioridades, combinando seguridad, accesibilidad y mejora paisajística. El proyecto no se plantea como una obra puntual, sino como un proceso continuo de transformación coordinada año a año.
El resultado es un modelo de gestión que permite evolucionar el espacio de forma coherente, adaptándose a las necesidades de la comunidad sin perder unidad estética ni calidad técnica.
La intervención se basa en un enfoque estratégico que combina consultoría técnica, planificación a largo plazo y coordinación de ejecución.
Desarrollo del plan director de paisajismo
Definición de criterios globales, fases de actuación y prioridades para la transformación progresiva del espacio.
Auditoría y gestión del arbolado
Evaluación del estado del arbolado y ejecución de actuaciones preventivas tras Filomena.
Diseño de accesibilidad y recorridos
Rediseño de accesos mediante rampas integradas y mejora de pavimentos para eliminar barreras arquitectónicas.
Coordinación con equipo de mantenimiento
Dirección técnica y seguimiento anual para asegurar la correcta ejecución y coherencia del proyecto.
El proyecto tiene como objetivo mejorar la habitabilidad y la calidad del entorno residencial, gestionando de forma estratégica el patrimonio verde de la comunidad.
Uno de los pilares fundamentales es garantizar la seguridad y salud del arbolado, mediante un control continuo que permita prevenir riesgos y conservar su valor ambiental.
También se busca transformar progresivamente la accesibilidad del espacio, eliminando barreras arquitectónicas y facilitando la movilidad para todos los vecinos.
Además, el plan permite optimizar la inversión a largo plazo, ejecutando las actuaciones de forma ordenada y adaptada a los recursos disponibles de la comunidad.
Por último, el proyecto asegura una coherencia estética global, de manera que cada intervención anual contribuya a un mismo lenguaje paisajístico y a una mejora continua del conjunto.